El enojo, en el proceso de duelo.

El enojo, en el proceso de duelo.

 

– LA CARTA QUE NUNCA TE ENVIÉ –

 

Hoy me siento enojada y profundamente triste, te extraño muchísimo y quiero decirte esto:

Me dejaste sola mucho antes de que terminara nuestra relación.

Y eso me rompió.

No quiero ser comprensiva contigo ahora. No quiero explicarme tu ausencia, tu cansancio, tu trabajo ni todo lo que estabas viviendo. Sé que tenías tus circunstancias y sé que tú también estabas pasando por algo, pero eso no cambia lo que yo viví.

Yo te necesitaba y tú te fuiste alejando.

Primero fueron los silencios, después la distancia, después esa sensación de que yo estaba intentando sostener algo que tú ya no podías sostener conmigo.

Y sí, te lo dije aquella vez que hablamos. Te dije que me dolía. Te dije lo que estaba pasando conmigo. Pero fui mucho más condescendiente de lo que realmente sentía.

Porque te vi.

Te vi cansado, te escuché, me dio gusto verte aunque fuera en una pantalla. Y en ese momento, tenerte ahí frente a mí me hizo olvidar por unos minutos cuánto había sufrido tu ausencia.

Te amé  tanto que hasta en ese momento terminé cuidándote a ti de mi dolor.

Y no debí hacerlo.

No debí aceptar aquella pausa.

Yo sabía que no iba a servir. Tú también lo sabías.

Y aun así la aceptamos.

Y después ni siquiera pudiste hacer lo que dijiste que harías. Dijiste que ibas a contactar y no lo hiciste.

Y cada vez que eso ocurría, algo en mí se iba rompiendo un poco más.

Tú mismo me dijiste que sabías que eras tú quien estaba fallando.

Lo sabías.

Y aun sabiéndolo, no pudiste estar.

Eso fue lo que terminó llevándome a soltar la relación.

No porque dejara de amarte.

No porque no quisiera estar contigo.

No porque no quisiera encontrar una manera.

Te solté porque ya no podía más.

Y eso es lo que más me duele ahora: saber que yo no quería terminar contigo. Yo quería que te quedaras. Quería al R. que tenía su vida, su trabajo, sus responsabilidades, sus cosas… pero que también tenía un espacio para mí, como yo ya tenía un espacio para ti en mi vida.

Nunca quise que dejaras tu vida por mí.

Quería que hicieras un lugar para mí dentro de ella.

Y tú te fuiste mucho antes de que yo pudiera aceptar que te habías ido.

Eso me rompió.

Y quizá nunca supiste cuánto.

Quiero que lo sepas 

Que no seguí mi vida sin ti sin dolor

Que seguir, a pesar de que lo hago, me cuesta cada paso

Que regresar a mi ha sido un camino lento, doloroso y difícil… que cada día me esfuerzo para estar lo mejor que puedo

Que a veces … como hoy … me invade la añoranza y la duda de ti

Que la tristeza llega como una gran ola y me revuelca en los pensamientos de lo que fue y también de lo que no fue

Hoy no peleo contra eso… lo integro… con dificultad y con dolor, mucho dolor

Hoy estoy conmigo aunque eso aún no sea suficiente

Hoy te extraño como si fuera el primer día … sabiendo que si… ya no estás 

Y me quedo dormida cuando la ola finalmente toma su curso de regreso

Se también que volverá… te ame y te amo de una forma que aún no logro entender

Y amándote 

Sigo sin ti… con gran dificultad 

Quiero que lo sepas hoy

Aunque se quede aquí en mi corazón 

Por qué buscarte… no es más una opción 

Buscarte me descuida y ahora necesito cuidar ese corazón roto para que sane

…. Algún día….

Hoy vivo mi dolor y mi tristeza 

Vivo mi enojo mi desesperanza y mi soledad que nace de ese abandono que tanto me ha herido

Y hoy

No me abandono 

Con todo y el dolor de perder 

Me quedo aquí y no corro hacia ti 

Aunque quisiera… no sabes cuánto quisiera hacerlo

Hoy se lo que eso significaría, se a donde me lleva 

Y no… no quiero eso para mi

Ya no

Hoy no lucho más

Hoy me abrazo en esto que me sobrepasa y lloro y grito en silencio 

Te extraño

Ojalá no te hubieras ido y hubieras podido seguir construyendo con migo

Ojalá no hubiera tenido que irme

Te extraño

Nos extraño

Así es

Solo… es

Mar.